
LOS ARGENTINOS Y EL MUNDIAL
Por Alberto Asseff.
Se pueden
extraer algunas conclusiones interesantes acerca de cómo nos comportamos
colectivamente de cara al Mundial de Sudáfrica.
Primero,
nuestra identificación con la selección argentina nos mostró, una vez más,
como un solo bloque. Monolítico. Sólo las Malvinas son capaces de ese cuasi milagroso logro. ¡Enhorabuena!
Segundo, quizás como nunca en el
pasado, quisimos el triunfo de nuestros hermanos uruguayos y paraguayos. Lo de
Paraguay fue ayudado por la presencia del rosarino Tata Martino, pero sentimos
cercanos a nuestro corazón a los guaraníes. Es bueno que así sea.
Lo de la
querida Banda Oriental del Uruguay es más llamativo aún. Siempre nos separó (sobre
todo a los porteños y no tanto a los provincianos) una rivalidad. Viene del
fondo de la historia. Sin embargo, en esta oportunidad queríamos la victoria
oriental.
Pepe Mujica otra vez más estuvo acertado: ayer pidió que los orientales no
sean socarrones (nuestros hermanos tendrían que ocuparse de enviar por Internet
propuestas de bien común y de interés general en lugar de burlarse de sus
congéneres rioplatenses) con nuestra eliminación: "Los argentinos son
parte de nosotros mismos. Atomizándonos con la contra del barrio no vamos a
ningún lado. Tenemos que sumar", dijo.
Tercero, hasta estuvimos deseosos de que a Chile no le fuese mal. Seguro
que colaboró la presencia de Bielsa, pero es significativa nuestra actitud. Los
trasandinos nunca nos amaron. Nosotros esta vez nos sobrepusimos y nos
aproximamos a ellos. ¡Ojalá sirva para el futuro inexorable de integración!
Cuarto, estuvo deplorable, pero explicable, nuestro alborozo por la caída
del Brasil. Quizás en el futuro podamos superar esta divergencia, aunque si se
limita al fútbol, vaya y pase...
Quinto,
no puedo dejar de señalar algo que pocos se atreven a descubrir: la recepción
del seleccionado derrotado, en Ezeiza, el domingo pasado, fue 'ARMADA' por el
intendente Granados y un puntero del PJ K de La Matanza. Los K siguen con su
idea de Maradona 'ídolo' y diputado k por la provincia de Bs.As. Suponen
que les puede agregar 5 puntos, esos que los arrimarían al 40% que evitaría la
letal 2a. vuelta en 2011. Por eso el diputado porteño Cabandié, luego de sesudos
estudios, propone erigir un monumento (sic) a Maradona, en lo que podría
llamarse el paroxismo del populismo.
Sexto,
me dolió mucho más que la derrota el derrotismo que embargó a la
selección en el segundo tiempo del revés con Alemania. Envidio la garra de los
orientales ayer frente a Holanda, poniéndolos contra su arco y casi empatando.
Séptimo, el seleccionado necesita erigirse en un equipo - no en una suma
de individuos - y disponer de preparación TECNICO-TACTICO-ESTRATEGICA. También
requiere de un motivador. Pero motivador solo, NO. Técnico + motivador, SI (y
también mucho más trabajo, sobre todo compitiendo de verdad en toda la etapa
previa al campeonato eliminatorio y luego al torneo mundial). Mi
conclusión: hubo buenos momentos y se despertaron lógicas ilusiones, pero nos
faltó trabajar con más seriedad, apostando a la idea de que solo un equipo
puede ganar una competencia donde juegan once y hay otros tantos suplentes.
*Dirigente del PNC UNIR
Unión para la Integración y el Resurgimiento
pncunir@yahoo.com.ar
< volver | más notas de opinión |